Por Alice Socorro Peña Maldonado

capacidades-de-corresponsal

Desde el Sur Global estamos conscientes del papel que cumple los medios de comunicación internacional y las agencias informativas en generar una opinión pública tendiente a favorecer los intereses de las élites trasnacionales y corporaciones globales que buscan gobernar a través de la información que difunden en sus medios, los cuales son sus propietarios. En la práctica ellos seguirán actuando de ese modo y exigirán a sus periodistas, como formadores de opinión elevar su voz para que esto siga siendo así. Ya sabemos de muchos de ellos que luego que se retiran de esos medios denuncian que fueron obligados a decir falsedades y engañar o a ser obligados desde poderes externos a manipular la información con fines económicos y políticos de grupos de poder.

http://www.portalalba.org/index.php?option=com_content&view=article&id=10307:periodista-denuncia-que-el-gobierno-de-eeuu-paga-a-la-cnn-por-publicar-noticias-falsas-y-hacer-propaganda-de-guerra&catid=12&Itemid=106

Ahora bien no podemos seguir manteniendo esta situación con denuncias que si bien son noticias que no resuelven el problema, si contribuyen a darnos cuenta de la realidad comunicación global, realidad sustentada por la tecnología de las telecomunicaciones que cada día resultan parte de nuestra cotidianidad. Quiero en este sentido dirigirme hacia un actor sociocultural como lo es el corresponsal internacional cuya trayectoria como ser humano, como ciudadano de un país con sus luchas y movimientos sociales y consumidor de bienes y servicios se presenta en la pantalla mediática para ofrecernos las noticias desde una perspectiva de la editorial del medio donde labora pero también con su capacidad que desarrollada o no es el rostro y la voz que media entre la realidad y los consumidores de información.

Capacidad que tenemos todos los seres humanos pero que ese ser humano en el rol de comunicador le resulta urgente entender, querer y actuar coherentemente desde su compromiso social hacia destinatarios históricos que buscan información que le sea útil para sus tomas de decisiones individuales y colectivas.

Veamos a continuación cuáles podrían ser algunas de estas capacidades:

a) Sensibilidad social y ética: Como seres amorosos y unitivos debemos desarrollar la sensibilidad hacia otros  desde el respeto, valor y reconocimiento que nos merecemos todos. La justicia comienza cuando decidimos ser justos consigo mismo y con los demás, es decir, nos amamos conforme al conocimiento de nuestro ser persona. Lo que hace posible solidarizarnos con todos y todas desde sus realidades complejas y formas de vida producidas en su propia historia. Si realmente queremos construir un mundo mejor, no podemos olvidar que somos ante todo: Humanos.

b) Visión propia y del Sur: Si el amor es un sentimiento universal y lo hallamos en todo ser viviente, sabemos que nuestras realidades históricas nos hacen sentipensar de desde una geopolítica del conocimiento, desde el imaginario colectivo de necesidades, intereses y anhelos colectivos que produce utopía originaria. Pese al bombardeo mediático global que trasculturiza individuos y grupos humanos, el ser humano intuye su propia sabiduría original. Un comunicador internacional debe reconocer esta y profundizarla para compartir con otros pueblos su sentipensar en unidad desde la diversidad del pensamiento humano.

c) Mediador de la Palabra: La palabra es la energía sutil que poseemos los seres humanos para crear sentidos, significados y construir el mundo real, imaginario y simbólico de todos los días. Energía sutil que expresada en palabras y que contienen saberes y conocimientos favorece el entendimiento, la motivación y acciones para su realización concreta. En el mundo de la vida de los seres humanos con sus necesidades por satisfacer y garantizar en el tiempo histórico y espacio social se derivan conflictos cuando las élites imponen sus intereses e invisibilizan y niegan los de las mayorías. Es entonces, donde se crea conflictos de intereses, el corresponsal debe convertirse en mediador desde la palabra en la búsqueda de la verdad que hace reconocer y valorar a las partes, sin menos cabo de las mayorías como tampoco de las minorías.

d) Pasión por las causas humanas: si algo tiene la información es que asume toda la realidad humana y los diversos ámbitos sociales que la conforman: político, económico, social, cultural, tecnológico, jurídico, institucional, ecológico, identitario, entre otros. Nos apasionan personas, situaciones y cosas concretas, que son a su vez causas humanas e intereses precisos que los ciudadanos están abiertos a un compromiso y lucha en el tiempo. Importante es que el periodista reconozca su sensibilidad y su compromiso con la humanidad y compartir la “pasión” con los otros ya sea agradable o no. Hay comunicadores que expresan su solidaridad con los destinatarios de los medios y hace de la noticia un lugar para un encuentro humanizador.

e) Optimización de su capacidad para entender, querer y hacerlo bien. El ser humano cuenta con capacidades que le permite comprender la realidad de su entorno, no sin antes comprender la de su propia vida. Es por eso que puede descubrir su potencial y desarrollarlo, pues canaliza desde la voluntad su poder de acción. En el campo de la comunicación internacional es corresponsal debe prepararse, formarse y saber que ese esfuerzo debe ser permanente hasta alcanzar la excelencia. Excelencia que le permite profundizar cada fuente periodística desde su complejidad.

f) Lealtad a las voces y miradas de los pueblos. Indudablemente la tradición periodística siempre ha estado vinculada a las necesidades e intereses de los pueblos, a excepción cuando el periodista permite que la linea editorial del medio donde trabaja lo censura y lo limita para expresar a los ciudadanos la información necesaria y oportuna. Sabemos que todas las agencias de noticias tienen tendencias ideológicas pero lo importante es que el comunicador se gane la credibilidad y la confianza para expresar desde el corazón lo que conviene saber a los pueblos. Por otra parte, esa lealtad también tiene otras formas de evidenciarla, y es permitir a los interlocutores o destinatarios de la noticia (ciudadano y pueblos) opinar, valorando los modos como concibe el asunto público planteado como problema o solución. Ser intermediario entre los ciudadanos y las instituciones que haga eco de lo que la gente quiere decir a los actores sociopolíticos, socioeconómicos, socioculturales, etc. quienes a última instancia deciden por las mayorías.

g) Investigador de la verdad: Para muchos la Verdad no existe, cuando es vista la verdad como universal. Cada pueblo tiene su verdad histórica y sus memorias colectivas y esto resulta un reto para el corresponsal reconocerla. Sabiendo que muchas veces está invisibilizada y menospreciada por lo establecido, el corresponsal debe acudir a actores políticos, movimientos sociales e investigadores comprometido con la verdad e involucrados con las causas humanas. Evitar y oponerse a la noticia grotesca, burlona y descalificadora de las multitudes que buscan ser escuchadas y valoradas como identidades en su diversidad cultural.

h) Identidad propia: Acostumbrado a una sociedad de la imagen, solemos observar en los medios internacionales la generación de hombres y mujeres que actúan bajo normas y patrones standard donde por razones técnicas (ubicación de cámaras, luz, tiempo, espacio) que a su tiempo lo moldean y les hace perder la naturalidad propia de cada ser humano. Cuando una persona se conoce a si misma evita emular a otros, aún cuando se adecua a exigencias formales sobresale su personalidad y carácter original. De eso se trata, el usuario de los medios observa y se da cuenta si el que tiene frente a la pantalla es auténtico.

i) Información útil para los pueblos: Respecto a este último y no menos importante, los corresponsales internacionales no deben olvidar que son ciudadanos. Y que son seres humanos que necesitan información para entender la realidad siempre cambiante para tomar decisiones concretas. Se habla de la democratización de la información, de los derechos a la información y a la libre expresión del pensamiento y le corresponde al comunicador hacerlo real y a tiempo, que le permita a las audiencias entender y tomar previsiones y empoderarlas del conocimiento que le permite exigir a las instituciones públicas y organizaciones privadas actuar con ética y responsabilidad social.

Anuncios