Por Sulimar Herrera

unidos-invenciblesNo queda la menor duda que los centros hegemónicos de poder ubicados en el norte del planeta, han gestado desde su inminente ascenso al poder tras la finalización de la segunda guerra mundial un orquestado plan de dominación de los pueblos del mundo.

En esa sigilosa estrategia se han apropiado y fundado instituciones de vinculación económica que intentan de manera velada posibilitar el crecimiento exponencial del sistema mundo capitalista, a través de la falsa oferta de apoyo o ayuda financiera.

Bajo esta perspectiva, surge la iniciativa de integración regional IIRSA, la cual planteaba un desarrollo aparente a partir de la puesta en práctica de proyectos de infraestructura financiados por los centros financieros de poder y en adecuación a sus fines e intereses particulares.

Ante esta estructura de dominación económica las agencias internacionales refrendaron el proceso creando agendas noticiosas que impulsaban el paradigma capitalista y el nuevo orden económico global.

Para ello debieron manipular la realidad del impacto de tal iniciativa económica presentando un resultado favorable en el corto plazo y ocultando los verdaderos resultados de esa terrible intromisión en los pueblos del sur que verían en el mediano plazo consecuencias tales como: Extracción intensiva de los recursos naturales no renovables (petróleo, gas, minerales), la Destrucción de zonas ricas en biodiversidad para promover monocultivos (Soya o caña de azúcar para biocombustibles, plantaciones de celulosa…) la Deforestación masiva: 74% de la deforestación de la región amazónica ocurrió en los terrenos a 50 Km. de los dos lados de las carreteras más importantes. Daños irreversibles a los Ecosistemas e innumerables Violaciones a los DDHH: en especial de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y comunidades y finalmente el impávido incremento de la deuda externa.

Tales males antes descritos fueron objeto de un canje para permitir un crecimiento de la burguesía local en plena expansión y de un crecimiento moderado de las capas sociales medias y de los trabajadores, luego desinflada por el desempleo consecuente con la finalización de las obras de infraestructura.

Esta compleja realidad indica Alice Peña desde una perspectiva Freireana “evidencia que las agencias y medios de información y comunicación internacional  producen una acción anti-dialógica en su propósito de conquistar económicamente los mercados o a través de imponer guerras e invasiones previa una construcción de discursos a favor de ella y en contra de los dirigentes, pueblos y naciones del mundo que no cuentan con esos medios para influir y contrarrestar la guerra mediática”.

Para revertir tal orden de cosas las naciones y pueblos del sur del planeta deben constituirse en una acción dialógica que resalte los elementos de acción cooperativa, solidaria, de participación, de organización y recreación cultural partiendo del respeto a su identidad e intereses comunes para lograr así, hacer frente a las imposiciones de quienes intentan dividirlos, manipularlos e invadirlos por todos los espacios de la vida ciudadana

No obstante, las ideas antes expuestas y basadas en el análisis propuesto por Peña (2013) resulta imperiosa la tarea por parte de los colectivos nacionales insurgentes del sur desarticular el discurso hegemónico a traes de la construcción del discurso contra hegemónico no solo a nivel de saberes, informaciones y conocimientos sino en prácticas reales.

Finalmente contando para ello con el desempeño idóneo de los comunicadores sociales, a fin de poder cumplir las tareas de sensibilización y concienciación en temas generadores  del debate y discusión pública y la formación grupos de intereses alternativos a los impuestos desde la hegemonía comunicacional de los centros de poder.

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