Por Gabriel Sandoval

Gabriel

Para poder ser felices en un mundo donde las guerras definen quienes son los países con más poder adquisitivo es necesario revisarnos como seres humanos, cuestionarnos día a día buscar por qué deberíamos evitar estos escenarios donde lo único que hacemos es manchar nuestra dignidad con la sangre de otros. Muchos de nosotros somos críticos, mas no tenemos la voluntad de preguntarnos cómo podríamos mejorar la situación en el mundo, comenzando en nuestra comunidad. Cosa importante que se nos olvida a muchos, es que los valores y el amor sobre caen en la educación y las enseñanzas que se deben inculcar en nuestros hogares, ya que la familia es el pilar fundamental para esta sociedad, la cual necesita con urgencia revisarse, saber en dónde se encuentra la problemática socio-cultural que atraviesa la nación. Tal vez a muchos esto les parezca un montón de palabras vacías, otros pocos se cuestionaran y luego de 5 minutos olvidaron todo lo que hayan leído. Tan solo dos o tres personas reflexionaran acerca de lo que se siente vivir en un país como el nuestro, tan lindo por todas sus estructuras tanto naturales como las creadas por el hombre, pero tan podrida como la mentalidad de muchos hoy en día. La cuestión no es caer en críticas y en qué gobierno tiene la culpa de dicha problemática, el asunto es caer en cuenta de los que realmente está pasando con nuestros niños y jóvenes, ¿Qué podríamos hacer para revertir esta situación? Aquí es donde debemos convencernos a nosotros mismo de que este problema, el de inseguridad el de pérdida de valores e irrespeto a la vida es un problema de todos. El panorama para nada es bueno por más vueltas que le demos al asunto se ve cada vez más difícil que Venezuela pueda cambiar, ¿cómo podríamos nosotros ayudar a mejorar los niveles de calidad de vida de esta nación? No es cosa fácil, pero actitud es lo que deberíamos tener para comenzar a pensar como individuos que somos y respetarnos como tales, entendiendo que, vivimos en un espacio geográfico en el cual todos somos iguales independientemente de las clases sociales.

El respeto es clave fundamental para construir un país. No puede haber respeto si muchos “políticos” se disponen a pelearse convirtiendo la situación de nuestra nación en su show político/mediático. La solución está en el respeto, en la tolerancia en ser solidario y soberano y pensar abiertamente en que se puede ayudar a muchos sin necesidad de recibir algo a cambio.

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