Por Alice Socorro Peña Maldonado

La naturalización de la guerra ha sido la estrategia fundamental de los que ostentan de un poderoso arsenal bélico o bien, viven del negocio de la guerra, armamentismo y energía nuclear para poder tener control de los recursos bioenergéticos que no tienen pero si se encuentran en otros lugares del mundo. Aquí no voy a poner la lista de esos países, pero es bueno que los recuerde el lector, haciendo una mirada al siglo pasado y lo que llevamos del presente. Ellos han venido creando teorías en sus propias universidades que fundamentan y justifican la inminencia del peligro y la necesidad de la guerra en forma permanente (incluso le llamaron guerra fría en tiempos de paz) para poner en ejecución la contundencia de esas armas y su capacidad de aniquilación y fuerza terrorística, así mantienen en la mente de los ciudadanos y de la opinión pública mundial la supremacía y el control que tienen unos pocos países sobre las naciones del mundo. Este ejercicio funciona así como hacen los boxeadores cuando entran al ring: muestra los músculos a su contrincante para amedrentarlo e instigarlo ya desde un principio y contar con la anuencia de las multitudes para que les apoye. Solo que estos países con sus trasnacionales lo hacen con seres humanos en sus espacios vitales (Caso Israel contra el pueblo de Palestina) donde se han inventado conflictos hasta apoderarse de todo su territorio y donde han probado todo su arsenal que mantienen en sus depósitos o simplemente lo destruyen en esos conflictos” por considerarlos obsoletos y así renovar el parque con tecnología de punta. Solo se trata de ponerles protagonistas y antagonistas al guión que construyen bajo el formato de la imposición de un control de pueblos que los muestran rebeldes y resistentes a la paz.

En ese sentido, ellos acuden a la naturalización de dos aspectos: por una parte, ponderar que el ser humano es malo y perverso (La mentira y la falsedad como verdad) y por tanto requiere control y uso de la violencia. Por otra, la manipulación mediante el miedo, la venganza, el odio. Ambas resulta la consolidación de la segunda estrategia. Borrando de un solo plumazo, la historia de los pueblos cuando por ambiciones imperiales fueron objeto de las más terribles formulas de destrucción para mostrar la venganza hacia los pueblos cuando estos no se sometían a sus intereses (Caso Alejandro Magno quién al ser proclamado por los oráculos egipcios Hijo de Dios arrastró sus tropas hasta la India llevando terror y violación a hombres y mujeres de diversas culturas o los Españoles en su Conquista a pueblos del nuevo mundo por su ambición de oro). Creyendo que los pueblos deben someterse y permanecer sumisos, esclavos y mendigos de sus dádivas.

De allí que se materializa la tercera estrategia: la enemistad de pueblos contra pueblos, el conflicto permanente entre los ciudadanos en forma gregaria, entre los partidarios por una forma de ver las cosas, entre los vecinos para alcanzar privilegios. Total, el posicionamiento de dos que se adversan como fin en sí mismo. Nunca se propicia la búsqueda de la verdad. Todo comienza con la polémica entre dos, nunca el diálogo entre todos. Así de simple funciona. ¿Es que acaso en un tema de interés público hay solo dos versiones del asunto? Pero para los que no les gusta pensar o deja que otros piensen por ellos resulta más fácil, rápido y cómodo asumir la postura de una parte, sin saber a ciencia cierta qué intereses están detrás de estos dos contrincantes. Pero para ello falta alguien en quién poner su representatividad. Aparece el líder en forma de salvador.

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Ya los imaginarios establecidos por la industria cultural cinematográfica (público adulto) y de los comic (público infantil) nos invaden con sus superhéroes siempre enfrentando un enemigo a nombre de una ciudad o de una causa. Estas se tornan en creencias que mantienen las cosas como verdaderas. La necesidad creada de un héroe contra el mal. Cada uno se arroja la bandera de la lucha contra el mal y por eso enfatizan a través de su discurso la imagen terrorífica y diabólica del otro. Aparte que buscan el apoyo religioso para atribuirse una mandato de Dios la lucha con ese otro: el enemigo construido. Y esta resulta la cuarta estrategia, donde el miedo ya ha dado los resultados y se presenta el portentoso salvador. Lo que sabemos es que en este escenario ya uno no identifica quien es realmente quien cuando sus formas de hacer las guerras son las mismas: uso de las armas y uso de tácticas deshumanizadoras y degradantes de la condición humana. Mientras las empresas belicistas hacen fiesta de haber alcanzado sus propósitos.

Llego el momento de modificar este patrón. Y serán los pueblos que despiertan en su determinación por retornar al estado originario de la conciencia de su poder. Poder que nos hace recuperar nuestra humanidad perdida al dejar de asumir el rol de aliados de quienes presumen ser amos y de socios de los que se creen ganar en la apuesta de la guerra y que no son más que esclavos en este asunto.

Necesario es pues liberarnos de imaginarios y creencias de poder y supremacía de otros, de miedo y de odio como forma para alcanzar el coraje, no es así, se trata de pueblos que eligen la vida, el respeto de sí mismo incluso del otro que se invoca enemigo para no dejarse manipular,  se trata de gobernabilidad de nosotros mismos, para no darle oportunidad a otros entrar en conflicto. Los pueblos son los que tienen la última palabra, no las trasnacionales que están detrás de los recursos bioenergéticos y que solo los pueblos con su amor a la Madre Tierra que los alimenta y les asegura su bienestar pueden afrontar con valentía su cuidado y administración correcta.

¿Cómo hacerlo? Consultando a los pueblos desde su sabiduría ancestral y desde su riqueza cultural donde se encuentra su propia mirada de sanar toda situación de opresión y así recuperar el potencial de su esplendor que el poder imperial le tiene miedo y no quiere reconocer.

 

Autora:

Alice Socorro Peña Maldonado – Comunicadora Social Universidad Central de Venezuela y Profesora de Comunicación Internacional en la Universidad Bolivariana de Venezuela

Blog: La Noticia Internacional de los Pueblos https://noticierointernacional.wordpress.com/

Autora del Libro: La Noticia Internacional bajo la Mira https://noticierointernacional.wordpress.com/2017/02/20/la-noticia-internacional-bajo-la-mira-de-alice-pena/

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